lunes, 16 de julio de 2012

¿Se puede vender "musicoterapia" a los medios de comunicación?

Esta es la pregunta que me planteo hoy, tras lo ocurrido:
Me han llamado esta mañana de la 7 región de Murcia para realizar una mini-sesión de musicoterapia en vivo. En un principio parece muy goloso, porque daría mucha publicidad tanto a la musicoterapia, como a mi trabajo actual, pero por otro lado me planteo: ¿Puedo vender la musicoterapia como tal a los medios de comunicación?

Y es que como comenté en mi entrada sobre musicoterapia, para hablar de musicoterapia, tiene que haber por obligación, al menos dos personas con dos papeles distintos: Una persona (o un grupo) que quiera ser ayudada y un musicoterapeuta que quiera ayudar a esa persona o grupo (en el enlace tenéis la información detallada).
¿Pero qué pasa cuando exhibimos la musicoterapia en la TV?
Pues lo que ocurre es que en realidad en ese momento ya no queremos ayudar a nadie, sino lo que pretendemos es "vendernos" y conseguir beneficios propios (publicidad quizás), por lo que en teoría deja de ser musicoterapia, para convertirse en algo así como animación musical (usar elementos musicales con el único fin de entretener o animar.

¿Se puede vender la musicoterapia igual que se venden los CD`s?
En opinión del autor del blog, esto no es posible, ya que estaríamos
hablando entonces más de "animación musical" que de "musicoterapia"



Por tanto, sería mucho más recomendable realizar una entrevista y poner algún vídeo de sesión (con el permiso de las personas que hacen musicoterapia y cortando caras), antes que "hacer musicoterapia en  directo" y vender la musicoterapia como algo que no es. (Se vendería como algo mucho menos serio de lo que es en realidad)

Estoy seguro que muchos musicoterapeutas estarán de acuerdo conmigo, con esto que digo. Ya que, llamarle a algo "musicoterapia" llama mucho la atención, pero cuando lo grabamos en directo para la televisión eso no se puede dar, ya que esos objetivos terapéuticos establecidos se pierden.

Aún así, estoy orgulloso del vídeo que realicé para Cartagena.es (que podéis ver en esta entrada), en el que, al grabarnos en el lugar donde estabamos haciéndolo, con un tiempo y momento preestablecidos como parte de la sesión, habiendo sido pactado con el grupo con antelación y el consentimiento de todos, y además sin "estorbar" durante el transcurso de la sesión (fue al comienzo), los objetivos de ayudar se seguían realizando (aunque en menor medida que si no estuvieran las cámaras).

Mando un saludo desde aquí a Alex March, que ha sido el que me ha ayudado a reflexionar y "ver la luz" para poner esta entrada. Un fuerte abrazo!

2 comentarios:

  1. Bien Antonio!!!!...es una reflexión muy valiente...bueno sería que esto se hiciera carne en todos y todas los/las musicoterapeutas, (y me incluyo).

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  2. Muchas gracias por tus palabras... aún así es muy tentador lo que me ofrecen desde la televisión... voy a intentar poner mis condiciones para ser fiel a mis ideales y a lo que para mí representa la musicoterapia... pero en el caso de que no me lo acepten... posiblemente rechace la oferta porque no considero que lo que vaya a hacer en el plató en directo pueda llamarse musicoterapia.

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